"Quiero saber de quién es mi pasado.
¿De cuál de los que fui? ¿Del ginebrino
Que trazó algún hexámetro latino
Que los lustrales años han borrado?
¿Es de aquel niño que buscó en la entera
Biblioteca del padre las puntuales
Curvaturas del mapa y las ferales
Formas que son el tigre y la pantera?
¿O de aquel otro que empujó una puerta
Detrás de la que un hombre se moría
Para siempre, y besó en el blanco día
La cara que se va y la cara muerta?
Soy los que ya no son. Inútilmente
Soy en la tarde esa perdida gente."
A nivel estructural se trata de un soneto inglés o isabelino ya que tiene tres serventesios (cuartetos endecasílabos con rima consonante) y un dístico que cierra. Su rima es ABAB,CDCD,EFEF,GG.
Acerca del contenido, en este poesía Borges incluye mucho de lo habitual en su obra, principalmente la multiplicidad que habita en una sola persona (este concepto lo llevó al extremo del desdoblamiento en su cuento “El otro”)
Aparecen elementos típicos de su universo como la biblioteca, el mapa, el tigre y la pantera.
Los datos biográficos de los versos son reales: el ginebrino es él en su adolescencia, cuando cursó el bachillerato en aquella ciudad suiza. Sigue, eludiendo el orden temporal, refiriéndose a él de niño. Fue en esa biblioteca de su padre que describe donde se crió y conoció la Divina Comedia, el Quijote, Las mil y una noches, Shakespeare, y a los autores ingleses que lo deleitaron hasta sus últimos días (Stevenson, Chesterton, Poe). Luego recuerda un momento que presagia el que siente le está llegando: ya no es aquel que empuja la puerta, sino el de la cara que se está yendo.
Describe sus distintos “yo” que constituyen su “yo” actual. Los ayeres que configuran su presente. Es la mirada hacia atrás de quien se encuentra cerca del fin del camino (Borges escribió esta poesía a los 76 años). Una reflexión ante la cercanía del ocaso, simbolizado por la tarde (“Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra, traspasado por un rayo de sol: y enseguida atardece”, poetiza Quasimodo),. Es un resignarse al destino inevitable. Cómo se diluye el yo entre todas las cosas.
La poesía respira cierta espiritualidad oriental –en especial budista-. Si bien no profesó ninguna religión, Borges simpatizaba a nivel literario con algunos de sus conceptos.
El título no es azaroso, sino que lo toma de su admirado Shakespeare. Los siguientes versos pertenecen a Macbeth, acto 5 escena 5:
"To-morrow, and to-morrow, and to-morrow,
Creeps in this petty pace from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life's but a walking shadow, a poor player,
That struts and frets his hour upon the stage,
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing."
(Traducción al español: "Mañana, y mañana, y mañana / se arrastra con paso mezquino día tras día / hasta la sílaba final del tiempo escrito, / y la luz de todo nuestro ayer guió a los bobos / hacia el polvo de la muerte. ¡Apágate, breve llama! / La vida es una sombra que camina, un pobre actor / que en escena se arrebata y contonea / y nunca más se le oye. Es un cuento / que cuenta un idiota, lleno de ruido y de furia, / que no significa nada."
Como cierre valga decir que Borges eligió morir en Ginebra. Quizá su ayer más real, más próximo, haya sido aquel ginebrino que enumeró en primer lugar.
martes, 8 de julio de 2008
Análisis del poema "All our yesterdays" de Jorge Luis Borges
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